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todomente | C&A Partners | Febrero, 2020 | Copyright Ⓒ Todos los derechos reservados

    Está tu atención en las cosas que realmente importan?

    Dime..., ¿qué planeas hacer con tu preciosa, salvaje, y única vida?

    ¿Está tu atención en las cosas que más importan, o estás demasiado distraído para ellas?


    ¿Y tu tiempo? ¿Estás encontrando tiempo para disfrutar de las cosas que más traen valor a tu vida y te hacen feliz... o simplemente no caben en tu gran lista de cosas por hacer?


    ¿Cómo se está sintiendo la vida... como una carrera agitada, o como un flujo equilibrado?


    Debería sorprendernos la forma en la que vivimos actualmente… sacrificando nuestra salud y relaciones por el propósito de hacer dinero. Teniendo luego que sacrificar dinero para aliviar nuestra salud.


    Debería sorprendernos la forma en la que vivimos actualmente… tan ansiosos por el futuro que perdemos la posibilidad de disfrutar el presente. Resultando en que, nunca logramos conectar profundamente ni con el momento presente, ni con el futuro cuando finalmente llega.


    Vivimos como si nunca fuéramos a morir... Y morimos sin haber vivido realmente.



    Abrumados en el “hacer”, olvidando el “ser”.


    Vivimos en un estado mental en el cual las cosas más importantes de la vida se pasan por alto... o se dejan a un lado porque nos hemos perdido en la bruma del “hacer”, y no hemos olvidado por completo del dominio del “ser”.


    Priorizamos tanto nuestro trabajo y trabajamos tan duro que ni siquiera parece posible tener tiempo y energía al final del día para nuestros seres queridos.


    ¿Cómo estás? ¿Qué tal tu día?

    Muy cansado … Tuve un día de locos … ¿Vemos televisión?


    Estamos demasiado distraídos y ocupados como para disfrutar de la simpleza de una cita cualquiera… o de la belleza de un picnic con nuestra familia o amigos.


    Nos quedamos sin tiempo para ejercitar un poco nuestro cuerpo o para comer un desayuno sano porque podemos pasar toda la noche navegando en Internet y en redes sociales.


    Nos perdemos tanto mirando nuestras pantallas en lugar de mirar a los ojos de las personas que amamos.

    Y… mientras tanto, los días, y la vida siguen pasando.



    Tiempo y atención.


    Probablemente hayas escuchado antes la frase… "el tiempo es dinero", ¿verdad?


    Claro, con tiempo podemos hacer dinero. Pero… en mi opinión, el tiempo es aún más valioso que el dinero.


    Y lo que es más, ni el tiempo ni el dinero son tan valiosos como nuestra atención.


    Imagina que te despiertas todos los días con $86,400 en tu cuenta bancaria. Suena bien… ¿no?

    Ahora, imagina que ese dinero tiene una vida útil: al final de cada noche, desaparece nuevamente… ya sea que lo hayas gastado o no.


    Todos los días, recibes otros $86,400 para gastar antes de que termine el día. La pregunta natural es… ¿qué harías con ese dinero?


    Probablemente intentarías no desperdiciarlo… tal vez incluso con el tiempo aprenderías a usarlo más sabiamente.


    Todos los días, 86,400 segundos se depositan en tu "cuenta de vida".


    Al final de cada día, una vez que los segundos se hayan agotado, obtienes 86,400 segundos nuevos para el siguiente día.


    Nunca quisiéramos desperdiciar nuestro dinero… dejar que se fuera sin usarlo de alguna manera.


    Entonces… ¿por qué estamos dispuestos a desperdiciar nuestro tiempo? Esos segundos son mucho más poderosos que el dinero. No es posible recuperar el tiempo perdido.


    Y… ¿qué otra forma existe para no desperdiciar el tiempo sino prestando Atención Plena a lo que realmente importa?


    Invertir nuestra atención sabiamente es mucho más importante que cualquier ganancia financiera que podamos obtener.


    Cuando usamos nuestra atención sabiamente estamos en armonía con el momento presente, cultivamos profundas conexiones con quienes nos rodean, mejoramos nuestra salud física y emocional, y reconocemos nuestras mejores y más genuinas intenciones.


    Andrés Acevedo Ojeda.